PISTAS PARA RECONOCER UN MODELO DE NEGOCIO DE ÉXITO

La puesta en marcha de cualquier negocio conlleva riesgo. La fórmula de franquicia, entre otras existentes en el mercado, permite reducirlo. En todo caso, es importante saber que no todas las franquicias ofrecen las mismas oportunidades de éxito al emprendedor o empresario que desea convertirse en franquiciado. En nuestro deseo de divulgar algunas claves de funcionamiento del sistema de franquicia en España, queremos compartir algunos requisitos que permitirán reducir enormemente el riesgo existente en toda actividad empresarial.

  • Una organización general integrada. Una cadena de franquicias sólidamente construida, ofrecerá al franquiciado una gran variedad de servicios que simplifique enormemente la gestión de su negocio: una administración central, un control de existencias central, una oferta absolutamente homogénea y poco dependiente del personal, un sistema de I+D que permita mantener la oferta actualizada, un sistema informático integrado que permita el control de todas las variables del negocio,
  • Una central de compras con poder real de negociación. Las principales cadenas de franquicia realizan compras a gran volumen. Gracias a esto, consiguen importantes descuentos que luego se trasladan a los franquiciados. Así, pertenecer a una gran cadena, permite al franquiciado beneficiarse, desde su primer día de actividad, de unos precios muy inferiores a los que encontraría por si mismo en el mercado. Y, cuanto mayor sea la cadena, mayores serán estos descuentos.
  • Marketing y publicidad centralizado. En el sistema de franquicia, es el franquiciador quien se ocupa del diseño y concepción de todas las acciones dirigidas a potenciar la imagen corporativa y la presencia de la marca en el mercado. Por su parte, corresponde al franquiciado la promoción local destinada al cliente de la zona de influencia donde opera. Es importante confirmar que ambos tipos de comunicación contarán con todo el soporte del equipo central de marketing, de modo que se garantice un mensaje unificado de toda la red y un efecto acumulativo que potencie dicha imagen.
  • Apoyo en la gestión de los recursos humanos. El personal es en ocasiones uno de los mayores quebraderos de cabeza del empresario. Una franquicia exitosa puede reducir enormemente estas dificultades apoyando al franquiciado en la definición del perfil para cada puesto y en su reclutamiento, así como desarrollando la formación y adecuación de cada trabajador a su puesto de trabajo. De esta forma, las cadenas reducen en gran medida la rotación de personal, y los gastos de formación y adaptación que ello ocasiona.
  • Ventajas financieras: muchas cadenas de franquicia tienen acuerdos establecidos con algunas entidades financieras a favor de sus franquiciados. Así, en muchas ocasiones resulta más sencillo encontrar financiación externa para montar un negocio en franquicia, que hacerlo de modo aislado, logrando en muchos casos mejores condiciones.