DISEÑO E INTERIORISMO EN EL LOCAL DE RESTAURACIÓN

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    DISEÑO E INTERIORISMO EN EL LOCAL DE RESTAURACIÓN

    El éxito a la hora de poner en marcha un restaurante se asocia, cada vez más, al hecho de ofrecer al consumidor una experiencia [...]

    Por Beer&Food — martes, 13 agosto, 2019

El éxito a la hora de poner en marcha un restaurante se asocia, cada vez más, al hecho de ofrecer al consumidor una experiencia global en el establecimiento. Ya no se trata solo de “salir a comer fuera”. Ahora el espacio, la ambientación y el servicio, juegan también un papel esencial a la hora de elegir un destino u otro. 

En un mercado con un creciente número de opciones y conceptos, está claro que aquellos que no presten la sufiente atención al interiorismo, lo tendrán mucho más dificil para diferenciarse, y por tanto, para competir.

El potencial de la decoración:

La decoración es una herramienta comercial de enorme potencial, que puede lograr que un negocio de hostelería venda más, más caro y/o más a menudo. Pero, ¿Cómo abordar un proyecto de decoración capaz de perdurar en el tiempo? Es frecuente encontrar interiorismos excesivamente personalistas, muy centrados en los gustos de su impulsor, excesivamente dependientes de una moda y poco orientados al cliente.

Frente a esta opción, nuestra recomendación es centrarse en el modelo de negocio.

Esto significa analizar a fondo el carácter que se quiere transmitir al proyecto, definir claramente los valores que representa su oferta gastronómica y sus productos, sus platos estrella y su filosofía de trabajo. Es también esencial diferenciarse de la competencia y lograr una ambientación atemporal que resista bien el paso de los años, atendiendo a estos factores clave a la hora de desarrollar el diseño de un restaurante.

Funcionalidad: tanto para el chef y su equipo como para los clientes. Será necesario contar con espacios públicos y privados que permitan, preservar las zonas de trabajo de las de ocio; dispuestas de forma que se minimicen los desplazamientos y se facilite el recorrido de los empleados entre cocina y sala.

Intimidad: el espacio entre mesa y mesa es un aspecto muy valorado por los clientes, por lo que es imprescindible tenerlo en cuenta a la hora de iniciar el proyecto.

Iluminación: Es necesario lograr un espacio agradable y uniforme, en el que no existan sombras molestas, pero tampoco excesos de luz.

Mobiliario: es el elemento protagonista, y crítico, en una decoración. Por esta razón, es importante que sea coherente con la propuesta gastronómica del local, y con el ticket medio de la oferta. Lógicamente, debe ser cómodo y estéticamente agradable, pero además debe favorecer la correcta distribución del espacio y no entorpecer el trabajo.

Materiales: deben transmitir los valores esenciales y los rasgos diferenciadores del restaurante, por lo que es necesario encontrar una coherencia absoluta entre el modelo de negocio y los acabados introducidos. 

Climatización y renovación del aire: es imprescindible lograr una temperatura adecuada y que satisfaga a los clientes, evitando zonas o picos de frio o de calor. Es también importante lograr una correcta renovación del aire que elimine olores que no sean los extrictos del plato servido.

Acertar con la decoración de un restaurante no es una tarea sencilla, y sin embargo es clave a la hora de poner en marcha un nuevo establecimiento. Esta es una razón más por la que muchos empresarios optan por abrir un negocio de restauración de la mano de una franquicia reconocida, en la que el interiorismo ya está seleccionado, testado y adaptado a las cambiantes tendencias y que ya ha demostrado ampliamente su aceptación por parte del público.