ABRIR UN RESTAURANTE, UNA INVERSIÓN ATRACTIVA

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    ABRIR UN RESTAURANTE, UNA INVERSIÓN ATRACTIVA

    Estamos a pocos días de poner el broche final a 2019, un año especialmente dinámico en lo económico, lo  político y lo [...]

    Por Beer&Food — jueves, 19 diciembre, 2019

Estamos a pocos días de poner el broche final a 2019, un año especialmente dinámico en lo económico, lo  político y lo social. También ha sido un periodo retador para el sector de la restauración en España, que cerró el año pasado con unas ventas de 36.763 millones de euros, con un incremento del 2,1% respecto a 2017. Según los datos de The NPD Group, esta cifra representó el cuarto crecimiento anual consecutivo del sector, y aunque es ligeramente más moderada que la registrada en 2017 (2,5%), evidencia una tendencia positiva. Si además tenemos en cuenta los incrementos registrados en visitas (71 millones más) y en el gasto medio por comensal (1,1% más) podemos afirmar que los principales indicadores se acercaron a finales del año pasado a lo que el sector registraba en 2008, antes de la crisis. De cara a 2019, la restauración inició el año con incrementos en ventas del 4% durante el primer trimestre. En todo caso, las incertidumbres generadas por dos procesos electorales y las dificultades para la creación de un gobierno estable, hacen que las previsiones para el cierre del año sean menos optimistas. Aún así, se prevé que el sector crezca en torno al 1,3%.

Poner en marcha un negocio de restauración representa un reto para cualquier emprendedor o empresario, ajeno o no a este sector. Se trata de un negocio operacionalmente complejo y que, en muchos casos, requiere de un cierto volumen de inversión y de plazos medios para recuperar dicha inversión. Pero los que llevamos años gestionando negocios de restauración organizada sabemos que, si se hace adecuadamente, estamos ante una inversión tremendamente atractiva, motivo por el que multitud de franquiciados siguen apostando por crecer con la apertura de nuevos establecimientos. Y es que si abrir un establecimiento de restauración puede resultar interesante, hacerlo dentro del segmento de la restauración organizada incrementa exponencialmente las posibilidades de éxito.

En primer lugar, hay que tener en cuenta el tremendo dinamismo que están mostrando las cadenas de restauración organizada, que son el auténtico motor del sector. Según los datos de Marcas de Restauración (entidad que agrupa a 41 de las principales empresas de restauración organizada) estas cadenas abrieron, durante 2018, 500 nuevos establecimientos, con una inversión de 210 millones de euros y la creación de 7.500 puestos de trabajo.

Además, alcanzaron una facturación conjunta de 7.000 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 6,1% respecto al año anterior. Y el ritmo no para: durante los primeros 6 meses de 2019, las cadenas de restauración organizada han puesto en marcha 273 nuevos establecimientos, un ritmo de aperturas sensiblemente superior al del mismo periodo de 2018. En lo que se refiere a las ventas, el 60% de las cadenas de restauración de marca estima registrar un crecimiento del 5% durante 2019. Una parte importante de este dinamismo lo están protagonizando nuestras marcas, sobre todo, Tony Roma’s ( https://www.beerandfood.es/franquicia/tony-romas/ ), Carl’s Jr (https://www.beerandfood.es/franquicia/carls-jr/) y La Chelinda (https://www.beerandfood.es/franquicia/la-chelinda/).

Sin embargo, los crecimientos de la restauración organizada no se han replicado en la restauración independiente. Mientras la primera, operando bajo el sistema de franquicia o no, ha mejorado notablemente sus ratios, los operadores independientes han registrado retrocesos.

Así, en 2018, mientras que la restauración organizada incrementó sus ventas un 13%, los establecimientos independientes registraron un retroceso del -2,8%. De esta forma, el segmento de la restauración organizada sigue ganando cuota frente a la independiente y representa ya un 25% del mercado total de restauración en nuestro país. Esta cifra demuestra el recorrido potencial de este segmento, lejos del 70% de cuota de mercado que concentra la restauración organizada en Estados Unidos.

Otro de los elementos a tener en cuenta es el dinamismo que aportan los nuevos conceptos de restauración, que inician sus pasos para responder a las cambiantes demandas del consumidor: las opciones saludables, las exóticas, las tematizadas, etc. Innovadores conceptos que, sin duda, permitirán elevar los ratios de la restauración en cadena al atraer a nuevos consumidores e incrementar los momentos de consumo.

Y no debemos olvidar el fenómeno del Delivery, que ha hecho posible que los restaurantes entren en nuestros hogares y centros de trabajo. Este servicio, que registró un crecimiento del 26% durante 2018, está demostrando ampliamente su utilidad a la hora de atraer nuevos clientes y de generar nuevos momentos de consumo que antes no se producían.

El sector presenta un panorama apasionante y retador, repleto de oportunidades, con recursos disponibles gracias a la apuesta firme de fondos (en nuestro caso, contamos con la participación de Abac Capital) y entidades financieras (contamos con acuerdos de colaboración con Santander, BBVA o Cajamar). Y la restauración en cadena cuenta con muchas ventajas competitivas, a todos los niveles: financieras, marketing, I+D+i, abastecimiento, operaciones y calidad.

Como bien demuestran las cifras, la restauración organizada tiene todo a su favor para seguir alcanzado resultados positivos y seguir creciendo con paso firme, así que en Beer&Food vamos a seguir remando para ser, junto con nuestras marcas y franquiciados, una parte muy activa y destacada del futuro del sector.